Te conozco.
Solo te vi una vez, pero te recuerdo.
Sé que aun me observas.
Me miras en la oscuridad.
Me acechas.
Sonríes y muestras esos dientes tan blancos.
Te escondes en las grietas más profundas de mi mente y
buscas la manera de capturarme.
A veces escucho tu voz.
Otras, suena como un murmullo lejano.
Pero tienes poder en mí y eso te complace.
Sabes que algún día lograrás tu objetivo, y yo también lo sé.
A veces eres mi mejor amigo, y otras, mi verdugo.
Pero siempre estás allí.
Siempre has estado conmigo.
Eres el único que ha estado siempre conmigo.
Cuando todos los demás se vayan, estarás tú.
Cuando todos los seres humanos desaparezcan, seguirás tú.
Y finalmente te veré otra vez.
Me aterra y me fascina pensar en lo que ocurrirá cuando el momento llegue.
¿Será tu victoria o la mía?